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Ataraxia
Ataraxia

Es el resultado de la persecución de un proyecto personal.

Es un proyecto nacido de un interés egoísta y a la vez generoso.

Se comenzó a fraguar desde el momento en que inicié mis estudios de quiromasaje, y ha ido adquiriendo forma a medida que he ido cursando los consecutivos y sucesivos estudios de: PTM (perfeccionamiento de terapias manuales), reflexología, drenaje linfático, masaje ayurveda, masaje geotermal, cromoterapia.

Aunque fue el conocimiento del Reiki, el que le proporcionó la fuerza para hacer que aquel en principio proyecto, pasara a ser un objetivo  personal y profesional.

Desde muy joven supe que mi realización personal, la hallaría en una labor en la que pudiera experimentar, la satisfacción de la ejecución de un servicio a mis semejantes. De ahí que haya presentado a Ataraxia como un proyecto personal que nace de un sentimiento egoísta y a la vez generoso.

Todo adolescente sueña con mejorar el mundo, y muchos de los adultos seguimos con la ambición de dejarlo un poco mejor de lo que lo encontramos. Perdido en ocasiones el ímpetu de hazañas épicas, queda el convencimiento que la aportación de unas pequeñas gotas de agua o tal vez tan sólo una, contribuye a que el desierto se convierta en un potencial o futuro oasis.

La experiencia de la vida me llevó al conocimiento de que todos los humanos en nuestro interior somos semejantes. No sería muy arriesgado decir, que son prácticamente las mismas cosas las que nos aportan alegría y satisfacción o dolor y penar. Así que sólo tuve que mirar a mi alrededor y también en mi interior para encontrar qué era lo que podía ofrecer, para contribuir a que mis coetáneos pudieran ser un poco más felices. Y resumiéndolo en pocas líneas diría:

-   La salud nos es imprescindible para poder disfrutar del resto de placeres que nos ofrece la vida.

-   La dedicación de tiempo, atención y amor que nos brinde alguien es algo que nos reporta bienestar.

-  Hallar un momento de paz interior, implica no sufrir dolor físico, ni psíquico ni emocional. Y ello nos repercute en vivir un momento de felicidad. La acumulación de momentos tales son los que nos hacen acabar adquiriendo una mejor calidad de vida.

Una vez trabajado el fondo me quedaba darle forma. Empecé por buscar el nombre de ese proyecto, que aglutinara y comunicara esos conceptos, ideas e ilusiones. Barajé infinidad de posibilidades. Muchas me gustaban pero no daba con la que realmente me llenara. En todas el concepto de utopía estaba presente de una manera a veces más latente a veces más sutil. Y yo quería algo que fuera tangible, algo que fuera alcanzable y por ello las iba descartando. Al fin tuve que reconocer, que todo aquello que se logra, en su principio pudo ser una utopía hasta luchar por ella para alcanzar su realización. Y así fue como la palabra Ataraxia se impuso dentro de mí. El vocablo de Ataraxia puede definirse como el estado de no perturbación o alteración del ánimo. Y sí, puede ser un utopía perseguir  proporcionar eso a mis semejantes. Puede que forme parte de un sueño o de una apuesta idealista, pero, por qué no.  Por qué no pretender eso, por qué no intentarlo, por qué no luchar por ello. Si seguramente durante ese camino podría quizá hacer llegar ese sentimiento, ese propósito y proporcionar aunque fuera en un espacio reducido y durante un tiempo efímero una sensación de bienestar.

Y así pieza tras pieza sobre unos cimientos bien afianzados fui levantando poco a poco lo que hoy es Ataraxia Teràpies Manuals i Naturals. Una burbuja dentro del entorno urbano, en la que buscar el alivio del cuerpo y en la que cobijarse del mundo exterior, sus tensiones, presiones... y donde tomar un respiro y fuerza para volver a él, y disfrutar de lo que también tiene de bueno.

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